En Octubre'10 cree el blog, tiene artículos de los temas más variopintos. Al día siguiente nació su hermano pequeño, el blog Mis circuitos de slot, se hizo famoso al ser recomendado en la revista Muy Interesante de Febrero'11. Ya tiene más de 1300 diseños de circuitos diferentes y ha superado el millón de páginas vistas. El último blog que cree "Catálogo práctico" donde estoy inventariando todos mis circuitos de slot fue elegido finalista de la VII edición de los premios 20Blogs. del año 2013.
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domingo, 9 de marzo de 2014
El misterioso amigo Proctor.(La explicación de porque estan fisurados los pavimentos y los muros de algunas urbanizaciones)
En los últimos años, en las urbanizaciones privadas de promociones de viviendas de nueva construcción, nos encontramos con cierta frecuencia, paseos hundidos, vallas partidas, pavimento fisurados y patologías similares relacionadas con una falta de compactación del terreno, estas incidencias acaban en muchas ocasiones en demandas de las comunidades de propietarios.
¿ Porqué ocurre esto? Porque la urbanización se ejecuta al final, cuando todo son prisas y ello se une a la poca trascendencia que los técnicos de edificación dan a un concepto que es propio del mundo de la obra civil, de donde se ha importado la misteriosa frase “hay que compactar al 98% del proctor “.
Cuando hemos estado en la playa con nuestros hijos o nosotros mismos cuando éramos niños, hemos llenado un cubito con arena seca, le hemos dado golpes (energía) y hemos comprobado como disminuía el volumen ocupado por la arena del cubo.
En esto se basa todo el misterio del amigo Proctor, ese de quien todos hablan y casi nadie conoce. Cuando vamos a compactar un terreno, llevamos unos sacos del material de ese suelo al laboratorio y en una especie de mortero echamos una parte, pesándola previamente, le damos golpes con una maza y volvemos a rellenar repitiendo la operación hasta completar el volumen del mortero ( hacemos dos tongadas).
El peso del material que hemos compactado dividido por el volumen del mortero, nos da la densidad máxima que hemos de conseguir en la obra para que no haya disminución de volumen con el tiempo, y que debido a las lluvias se produzcan los asientos naturales que son la causa de las patologías mencionadas al principio.
El segundo misterio del amigo proctor es la “humedad óptima “.
Para una buena compactación el terreno no puede estar seco, entonces no se amasa, ni muy húmedo, ya que aparecen los “ blandones” espectaculares de ver cuando un camión o una máquina pasa por encima de ellos moviendo el terreno como si fuese una ola del mar. Y es realmente una ola ya que la estructura microscópica de la arcilla es muy pequeña comparada con el tamaño de la molécula del agua y esta es como el pez que está capturado dentro de la red.
Para que desaparezca el blandón hay que romper la red para que escape el pez, por eso la solución es arar el terreno para romper la estructura de la arcilla y que se evapore el agua. Esto es lo que se llama “ escarificar y orear”.
La compactación hay que hacerla en tongadas (capas de 30 cm ), suministrando la energía necesaria y comprobando que la densidad es la obtenida en el laboratorio, dan miedo las respuestas a la pregunta ¿Habéis compactado? Del tipo “ Si; lo hemos pisado”, llevan asociadas futuras patologías por disminución de volumen.
Cada suelo tiene una densidad máxima y una humedad optima diferente, función de los porcentajes de arcilla y de arena, y del tamaño de los granos (granulometría).
Espero que después de estas notas conozcamos un poco más el misterio del amigo proctor, le respetemos. Y le tengamos en cuenta para evitar las sorpresas desagradables que siempre terminan apareciendo cuando se hace una mala compactación
lunes, 3 de marzo de 2014
El Tour de la Edificación.(Una comparación entre los 18 días que dura el Tour de Francia y los 18 meses que se tarda en construir un edificio)
A principios de los años 90 empecé a trabajar en el sector de la construcción, en aquella época todos los meses de julio Indurain ganaba un Tour de Francia.
Con el tiempo me he dado cuenta que existen muchas similitudes entre ejecutar una obra de edificación y correr una prueba ciclista.
La carrera ciclista de tres semanas comienza con una etapa prólogo que precede a 18 días de competición.
La obra empieza después del desbroce y vaciado, quedan por delante 18 meses.
El ciclista en la primera semana se enfrenta a las etapas llanas con sus temidos abanicos que le pueden hacer perder tanto tiempo que ya no pueda luchar por el maillot amarillo.
El jefe de obra en los primeros meses tiene que realizar la cimentación y la estructura del edificio, el tiempo que pierda en esta fase ya no se recupera.
Al final de la primera semana los ciclistas corren la primera contrarreloj, no son muchos kilómetros, pero puede ser decisiva.
Al terminar la estructura, hay que colocar los andamios y replantear la albañilería, tan solo dos actividades, pero tienen que dar rápidamente paso a la segunda fase.
La segunda semana llegan a los Pirineos, ¡que no tengan una pájara en alguna etapa!
El segundo tercio de la obra se inicia con la albañilería, van incorporándose sucesivamente los diversos oficios, el éxito depende de que no falle ninguno.
La tercera semana se llega a los Alpes, casi siempre esta el ganador decidido pero no hay que descuidarse.
En los últimos 6 meses ya está organizado todo, pero hay que hacer el 50% de la obra en esta fase para tener éxito.
En esta última semana se sube el mítico Alpe d`Huez con sus 24 curvas, hay que llegar a punto.
En los meses finales, en la obra hay un hito, la retirada de la grúa, tienen que haberse subido todos los materiales a las viviendas.
Dos días antes de llegar a París tenemos la última contrarreloj.
Dos meses antes de la entrega todo son prisas, hay que enseñar las viviendas.
El paseo por los campos Elíseos es el final, el pelotón es un escaparate, hay que lucirse.
En el último mes hay que enseñar el edificio a los responsables municipales con el objetivo de obtener la licencia para habitar el edificio.
En el tiempo que el ganador del Tour ha hecho las 18 etapas los últimos clasificados han hecho dos o tres etapas menos.
El jefe de obra que planifica bien puede recortar dos o tres meses al plazo inicial.
El maillot amarillo ha necesitado un lugarteniente y buenos gregarios, y el apoyo del director del equipo.
El Jefe de obra necesita un ayudante que pudiese llegar a sustituirle si fuese necesario, y la colaboración de sus ayudantes y jefes.
Si te ha gustado esta comparación de estas dos actividades tan distintas te recomiendo el artículo Igual que los griegos y los romanos.
http://mgongarcia.blogspot.com/2010/09/igual-que-los-griegos-y-los-romanos.html
Con el tiempo me he dado cuenta que existen muchas similitudes entre ejecutar una obra de edificación y correr una prueba ciclista.
La carrera ciclista de tres semanas comienza con una etapa prólogo que precede a 18 días de competición.
La obra empieza después del desbroce y vaciado, quedan por delante 18 meses.
El ciclista en la primera semana se enfrenta a las etapas llanas con sus temidos abanicos que le pueden hacer perder tanto tiempo que ya no pueda luchar por el maillot amarillo.
El jefe de obra en los primeros meses tiene que realizar la cimentación y la estructura del edificio, el tiempo que pierda en esta fase ya no se recupera.
Al final de la primera semana los ciclistas corren la primera contrarreloj, no son muchos kilómetros, pero puede ser decisiva.
Al terminar la estructura, hay que colocar los andamios y replantear la albañilería, tan solo dos actividades, pero tienen que dar rápidamente paso a la segunda fase.
La segunda semana llegan a los Pirineos, ¡que no tengan una pájara en alguna etapa!
El segundo tercio de la obra se inicia con la albañilería, van incorporándose sucesivamente los diversos oficios, el éxito depende de que no falle ninguno.
La tercera semana se llega a los Alpes, casi siempre esta el ganador decidido pero no hay que descuidarse.
En los últimos 6 meses ya está organizado todo, pero hay que hacer el 50% de la obra en esta fase para tener éxito.
En esta última semana se sube el mítico Alpe d`Huez con sus 24 curvas, hay que llegar a punto.
En los meses finales, en la obra hay un hito, la retirada de la grúa, tienen que haberse subido todos los materiales a las viviendas.
Dos días antes de llegar a París tenemos la última contrarreloj.
Dos meses antes de la entrega todo son prisas, hay que enseñar las viviendas.
El paseo por los campos Elíseos es el final, el pelotón es un escaparate, hay que lucirse.
En el último mes hay que enseñar el edificio a los responsables municipales con el objetivo de obtener la licencia para habitar el edificio.
En el tiempo que el ganador del Tour ha hecho las 18 etapas los últimos clasificados han hecho dos o tres etapas menos.
El jefe de obra que planifica bien puede recortar dos o tres meses al plazo inicial.
El maillot amarillo ha necesitado un lugarteniente y buenos gregarios, y el apoyo del director del equipo.
El Jefe de obra necesita un ayudante que pudiese llegar a sustituirle si fuese necesario, y la colaboración de sus ayudantes y jefes.
Si te ha gustado esta comparación de estas dos actividades tan distintas te recomiendo el artículo Igual que los griegos y los romanos.
http://mgongarcia.blogspot.com/2010/09/igual-que-los-griegos-y-los-romanos.html
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Ingeniería y construcción
Las armas de la política (I) y (II).(Las historias de como el presidente Z aprovecho sus clases de bachillerato)( o el R, da igual)
Las armas de la política (I)
Cuando éramos jóvenes, muy jóvenes, hubo un tema en matemáticas que casi siempre se nos atragantaba, la combinatoria.
Las variaciones, permutaciones y combinaciones parecían municiones de la guerra de las galaxias que había decidido utilizar nuestro profesor de matemáticas contra nuestras mentes adolescentes.
Y pasan las generaciones y siguen siendo armas secretas contra las mentes de los nuevos estudiantes, y por favor que no nos pregunten por ellas nuestros hijos, que delataríamos en muchos casos que fuimos vencidos.
Hoy nos va a ayudar el presidente de un gobierno y los diputados de su partido político a entender estas matemáticas que para algunos puede ser una espinita de sus años mozos.
Si el presidente Z quiere hacer una crisis de gobierno tendrá que elegir de entre un grupo de sus diputados los miembros del nuevo gobierno.
¿Y cuantos gobiernos distintos puede formar? Estudiémoslo
Por ejemplo, tiene un grupo de de 8 diputados de los que va a elegir 3 sin importarle la cartera que le corresponda a cada uno, el número total de elecciones son combinaciones de 8 tomadas de 3 en 3, = (8X7X6)/ (3X2X1)=56.
Si está preocupado por que cartera le va a asignar a cada uno, interviene el orden en la asignación, y son variaciones de 8 tomadas de 3 en 3 =8X7X6=336
Si una vez elegidos los miembros del hipotético gobierno, por ejemplo 5, quiere saber cuantas formas tiene de repartir las carteras, son permutaciones de 5 = 5!= 5x4x3x2x1=120
Y si nosotros fuésemos uno de los ministrables, para elegir 7 ministros de entre 15 diputados la probabilidad de ser elegido seria 7/15.
Y para ser elegido después de que hayan elegido al primero 6/14, y después de los dos primeros 5/13, y así hasta que hayan elegido a todos, momento en el que nuestra probabilidad será cero.
Espero que estas líneas nos ayuden a entender un poco más la política.
Las armas de la política (II).
En el capitulo anterior, que dirían en una antigua serie de TV, dejamos al presidente Z calculando mediante la combinatoria cuantas formas tenia de resolver una crisis de gobierno.
La combinatoria, ese coco de nuestra adolescencia, le va ser muy útil a nuestro amigo Z, que pensó: “Elija a quien elija, va a dar lo mismo, esta crisis es económica y solo la resolveré con suerte”.
Entonces decidió jugar a las quinielas, a la lotería o a los ciegos. Y constituyo el gabinete de crisis para decidir con sus ministros en que juego invertir el dinero de todos los gobernados.
Y empezaron a estudiar los juegos de azar.
La quiniela, esa difícil decisión entre el 1, x ,2 que hay que hacer 14 veces, entonces el ministro de economía dijo: “Los resultados posibles son variaciones de 3 con repetición tomadas de 14 en 14, esto es 3 elevado a 14, un total de 4.732.969 combinaciones”.
El presidente presumido dijo:”A esto no he de jugar, además habría que esperar a que terminasen los mundiales y pasase el verano y empezase la liga”.
Entonces el ministro de cultura dijo:” ¿Por que no jugamos a la bonoloto? ”.
El ministro de economía se puso a calcular:” Tenemos 49 números elegidos de 6 en 6 sin importar el orden, esto es combinaciones de 49 tomados de 6 en 6 = (49x48x47x46x45x44)/ (6x5x4x3x2x1)= 13.983.816”.
El ministro del interior dijo:” Pero si es casi tres veces mas difícil que nos toque la bonoloto que las quinielas”.
Y el ministro de economía replico: “Claro, por eso son mayores los premios”.
Entonces Z con autoridad exclamo: “Nada, nada, jugaremos a los ciegos , que para que te toque el cuponazo , solo tienes 99.999 posibilidades – se creía un chico listo , y añadió - y en Navidad jugaremos a la lotería , que es igual y tiene la misma probabilidad, a ver si nos toca el gordo”.
¡El gordo y el cuponazo nos toco a todos nosotros, cuando salió elegido Z! ¡En que hora! (o R, da igual)
Cuando éramos jóvenes, muy jóvenes, hubo un tema en matemáticas que casi siempre se nos atragantaba, la combinatoria.
Las variaciones, permutaciones y combinaciones parecían municiones de la guerra de las galaxias que había decidido utilizar nuestro profesor de matemáticas contra nuestras mentes adolescentes.
Y pasan las generaciones y siguen siendo armas secretas contra las mentes de los nuevos estudiantes, y por favor que no nos pregunten por ellas nuestros hijos, que delataríamos en muchos casos que fuimos vencidos.
Hoy nos va a ayudar el presidente de un gobierno y los diputados de su partido político a entender estas matemáticas que para algunos puede ser una espinita de sus años mozos.
Si el presidente Z quiere hacer una crisis de gobierno tendrá que elegir de entre un grupo de sus diputados los miembros del nuevo gobierno.
¿Y cuantos gobiernos distintos puede formar? Estudiémoslo
Por ejemplo, tiene un grupo de de 8 diputados de los que va a elegir 3 sin importarle la cartera que le corresponda a cada uno, el número total de elecciones son combinaciones de 8 tomadas de 3 en 3, = (8X7X6)/ (3X2X1)=56.
Si está preocupado por que cartera le va a asignar a cada uno, interviene el orden en la asignación, y son variaciones de 8 tomadas de 3 en 3 =8X7X6=336
Si una vez elegidos los miembros del hipotético gobierno, por ejemplo 5, quiere saber cuantas formas tiene de repartir las carteras, son permutaciones de 5 = 5!= 5x4x3x2x1=120
Y si nosotros fuésemos uno de los ministrables, para elegir 7 ministros de entre 15 diputados la probabilidad de ser elegido seria 7/15.
Y para ser elegido después de que hayan elegido al primero 6/14, y después de los dos primeros 5/13, y así hasta que hayan elegido a todos, momento en el que nuestra probabilidad será cero.
Espero que estas líneas nos ayuden a entender un poco más la política.
Las armas de la política (II).
En el capitulo anterior, que dirían en una antigua serie de TV, dejamos al presidente Z calculando mediante la combinatoria cuantas formas tenia de resolver una crisis de gobierno.
La combinatoria, ese coco de nuestra adolescencia, le va ser muy útil a nuestro amigo Z, que pensó: “Elija a quien elija, va a dar lo mismo, esta crisis es económica y solo la resolveré con suerte”.
Entonces decidió jugar a las quinielas, a la lotería o a los ciegos. Y constituyo el gabinete de crisis para decidir con sus ministros en que juego invertir el dinero de todos los gobernados.
Y empezaron a estudiar los juegos de azar.
La quiniela, esa difícil decisión entre el 1, x ,2 que hay que hacer 14 veces, entonces el ministro de economía dijo: “Los resultados posibles son variaciones de 3 con repetición tomadas de 14 en 14, esto es 3 elevado a 14, un total de 4.732.969 combinaciones”.
El presidente presumido dijo:”A esto no he de jugar, además habría que esperar a que terminasen los mundiales y pasase el verano y empezase la liga”.
Entonces el ministro de cultura dijo:” ¿Por que no jugamos a la bonoloto? ”.
El ministro de economía se puso a calcular:” Tenemos 49 números elegidos de 6 en 6 sin importar el orden, esto es combinaciones de 49 tomados de 6 en 6 = (49x48x47x46x45x44)/ (6x5x4x3x2x1)= 13.983.816”.
El ministro del interior dijo:” Pero si es casi tres veces mas difícil que nos toque la bonoloto que las quinielas”.
Y el ministro de economía replico: “Claro, por eso son mayores los premios”.
Entonces Z con autoridad exclamo: “Nada, nada, jugaremos a los ciegos , que para que te toque el cuponazo , solo tienes 99.999 posibilidades – se creía un chico listo , y añadió - y en Navidad jugaremos a la lotería , que es igual y tiene la misma probabilidad, a ver si nos toca el gordo”.
¡El gordo y el cuponazo nos toco a todos nosotros, cuando salió elegido Z! ¡En que hora! (o R, da igual)
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